Habidite construirá su primera fábrica de casas modulares en la localidad zaragozana de Magallón, según indicaron ayer fuentes del grupo que dirige el empresario Jabyer Fernández, después de haber fracasado todos los intentos de poner en marcha esta iniciativa en la localidad vizcaína de Alonsotegi como consecuencia del enfrentamiento descarnado que han protagonizado el constructor y el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao. Portavoces de la empresa agregaron que la fábrica estará lista para iniciar la producción de módulos en el plazo de seis meses y que el primer edificio construido con esta tecnología -una casa de cinco plantas con 20 viviendas- se levantará dentro de un año en el barrio de Valdespartera (Zaragoza) gracias a una adjudicación de viviendas de protección oficial que ya ha formalizado el Gobierno de Aragón con el grupo constructor.
Los responsables de la empresa firmaron el pasado viernes en la capital aragonesa un crédito por un importe total de 24,5 millones de euros -20 de ellos en dinero y 4,5 en avales- que ha sido concedido por Ibercaja y que permitirá financiar el conjunto de la operación: el arranque de la fábrica de módulos en una fase experimental y la construcción del primer edificio. El grupo que lidera Fernández confirmó que el Gobierno central también ha decidido apoyar su implantación en Zaragoza, con una subvención de 5,1 millones de euros a fondo perdido aprobada por la Comisión Delegada para Asuntos Económicos en mayo de 2009.
Plan modesto
Directivos de Habidite concretaron que la factoría se ubicará en los 50.000 metros cuadrados de terreno que la firma poseía desde hace años en Magallón y donde hasta ahora mantenía una actividad centrada en la fabricación de ferralla. El carácter experimental de este inicio, matizaron, va a obligar a un planteamiento mucho más modesto que el que se había hecho en Alonsotegi, donde se pretendía construir una factoría de 100.000 metros cuadrados y generar 1.600 puestos de trabajo. En este caso, el primer pedido de módulos se va a atender con la plantilla que el grupo Afer ya tenía en Magallón, en torno a 40 personas, y «la contratación de gremios. En vez de contratarles para que hagan el trabajo en la obra, lo haremos para que monten el equipamiento de los módulos en la fábrica», explicó la empresa.
La oportunidad de construir el primer edificio de casas modulares ha venido de la mano de la adjudicación de 160 viviendas de protección oficial por parte del Gobierno de Aragón a la constructora Nextis Edifica, también propiedad de Jabyer Fernández y que opera en esa comunidad autónoma desde hace unos cuatro años. En su oferta, la compañía se comprometió a levantar uno de los ocho bloques de viviendas mediante el sistema modular e Ibercaja ha garantizado ya la financiación del conjunto de la operación. Cada una de esas 20 viviendas se adjudicará mediante un sorteo que realizará el Ejecutivo aragonés, tendrá una superficie de 70 metros cuadrados útiles y sus propietarios deberán pagar un precio que se situará en torno a los 97.000 euros.
Trámites burocráticos
Responsables de Habidite señalaron que la empresa «ha resuelto ya» los problemas técnicos fundamentales para levantar ese edificio que, aseguraron, será una realidad dentro de un año. Así, apuntaron que han recibido el visado por parte del Colegio de Ingenieros de Bilbao, así como del de Arquitectos de Zaragoza, al tiempo que ya tienen en su poder la licencia de obras concedida por el Ayuntamiento de la capital maña. Además, también han obtenido la autorización OCT por parte de la empresa SGS Tecnos y contratado el seguro de responsabilidad civil por diez años con la compañía Musaat, formalidades ambas que eran indispensables para abordar el proyecto.
Desde la empresa consideran que la construcción del primer edificio va a servir para «demostrar que el desarrollo que hicimos era viable y acallar a cuantos aseguraban que detrás del proyecto Habidite sólo había humo. Ahora, además de una fábrica de módulos, habrá un edificio construido con esta tecnología».
Si este arranque tiene éxito, la planta de Magallón completará su equipamiento para alcanzar un ritmo de producción de «1.000 viviendas anuales, lo que exigirá una plantilla estable de 500 trabajadores». La firma subraya que en el desarrollo de la tecnología ha invertido ya 15 millones de euros, a los que habría que añadir otros 13,5 que han sido destinados a la factoría de Magallón. Pese a la polémica que ha rodeado a este proyecto en Vizcaya y a los problemas concursales y judiciales en torno al empresario, Habidite ha conseguido el respaldo del gabinete de José Luis Rodríguez Zapatero. La resolución, adoptada por el Gobierno central el pasado mayo y a la que ha tenido acceso este periódico, contempla la concesión de una subvención de 5,1 millones a fondo perdido para que la fábrica de módulos se instale en Zaragoza. La empresa tiene un plazo que vencerá en mayo de 2011 para cumplir las exigencias de inversión y de creación de empleo vinculadas a la subvención.
Fuente noticia:
http://www.elcorreo.com/alava/v/20100304/economia/primera-casa-modular-habidite-20100304.html
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